En este restaurante sí que sabes lo que cuesta el pescado

Pablo Portabales
Pablo Portabales

VEN A GALICIA

Ana Garcia

En su carta aparece el nombre de la pieza, su peso y a continuación el precio del kilo, para que ningún cliente se lleve la sorpresa al pagar

09 oct 2021 . Actualizado a las 22:20 h.

Cuando llega la cuenta no hay sorpresas. «Por iso o fixen, para que o cliente non se confunda e saiba o que vai pagar», comenta Andrea Cameán, propietaria con Tono García del nuevo y moderno restaurante Material de Malpica. Disponen de una carta impresa y otra escrita a mano donde informan de los pescados del día y de las carnes especiales que ofrecen a los clientes. El día que fui me llamó la atención el detalle con el que estaba escrita. Primero el nombre del pescado, luego el peso de la pieza, a continuación el precio del kilo, después el número de personas recomendado para disfrutar del peixe según su tamaño y, para finalizar, a cuánto saldría por cabeza. «Seguimos igual, pero quitei o das persoas, en especial pola carne. Non todo o mundo come a mesma cantidade. Hai xente que unha chuleta de quilo e medio para dous lle parece moitísimo e a outros pouco. Dábame máis problemas que beneficios», aclara Andrea desde este local, que abrieron el pasado 21 de junio. «O verán estivo moi ben e agora segue desprazándose xente a coñecernos», destaca.

TODO A LA PARRILLA

En este restaurante en el que sabes lo que pagas por el pescado no hay plancha en la cocina. «Levamos sete anos cun chiringuito coctelería na praia pero que só traballa no verán. Quería montar algo para todo o ano e que fose diferente, con materia prima de aquí. Hai moitos locais que o fan moi ben e que teñen peixes á prancha, pero á brasa non. Por iso soamente teño na cociña a grella e dous fogos. É outra forma de traballar», explica desde Material. Dice que el nombre lo tuvieron claro desde el principio porque el significado autóctono de material es brutal y lo que buscan es la excelencia con los productos de la zona. Son gente joven, con ganas de hacerse un sitio en la hostelería de calidad, y cuya apuesta es muy diferente a la de la zona. La decoración, la iluminación, hasta la curiosa carta con el precio de los pescados lo hacen singular.

«Levamos tres meses e o inverno aquí é duro, pero confiamos na xente que vén, por exemplo, a facer a ruta dos faros. Estamos tendo clientes estranxeiros», apunta la emprendedora. Recuerdo hace bastantes años en un restaurante de O Grove que preguntamos si tenían algún pescado para compartir entre las cuatro personas que íbamos. El camarero nos recomendó una palometa roja (ahora muy cotizada, entonces poco habitual en las cartas). Decidimos probar aquella rojiza pieza de dos kilos que estaba realmente estupenda. Cuando llegó la cuenta lo que se puso rojiza fue la cartera. Me parece que la cobraron a 90 euros el kilo, y ya pasaron más de diez años. En aquella ocasión nadie nos informó previamente del precio del ejemplar. Por eso es de agradecer el esfuerzo que hacen los chicos de este restaurante de Malpica para que nadie se ponga rojo cuando llegue la hora de pagar.