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Ourense se llena de turistas pese a tener la zona termal bajo mínimos

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

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Colas en la oficina de turismo de Ourense, donde no funciona la pantalla táctil
Colas en la oficina de turismo de Ourense, donde no funciona la pantalla táctil Miguel Villar

«Iremos igual, aunque es una pena que estén cerradas», lamenta un turista

12 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El turismo cotiza al alza en la provincia de Ourense. Las sensaciones, respaldadas por datos, de que el verano había sido realmente bueno para el sector han tenido continuidad en este arranque del otoño, en el primero de los puentes festivos que facilitan los desplazamientos. Los hoteles han colgado el cartel de completo o, al menos se han quedado muy cerca en la mayoría de los casos, especialmente durante las noches de sábado, domingo y lunes. Así lo constatan en el NH Ourense, con una ocupación muy alta durante los cuatro días. Es la misma respuesta que se obtiene en el Carrís Quevedo, casi completos durante todo el puente con un perfil de turista nacional que acudía a la ciudad de Ourense entre dos y cuatro días.

¿A qué vienen los turistas a la ciudad? La baza termal ha perdido peso tras el parón por el covid y la Ribeira Sacra es por lo que más preguntan los visitantes. «La gente se interesa por cómo puede llegar hasta la Ribeira Sacra. Está mucho más en auge que el termalismo; hay gente que ya no sabe ni lo de la ciudad termal», explican en el hotel Carrís Quevedo. Y es que desde la pandemia las pozas públicas de las riberas del río Miño permanecen cerradas a cal y canto, al igual que la piscina termal de As Burgas. A esto hay que sumar el retraso en la reconstrucción del centro termal de A Chavasqueira tras el incendio que calcinó la instalación por completo. En este escenario, la única opción que sujetan la etiqueta termal de la capital ourensana es la estación de Outariz. Esta situación desorienta a muchos de los turistas, que llegan a Ourense en busca de los espacios termales y que se encuentran con una oferta bajo mínimos. «Queremos ir a la zona de las termal en el tren, a pesar de que nos han dicho que están cerradas», explica Ricardo, vecino de Sevilla y que ha apostado por pasar el puente del 12 de octubre con su pareja y unos amigos en Galicia. En Ourense han pasado tres días y dos noches, y ha completado su viaje con una estancia en A Coruña y Santiago. «Es una ciudad que nos ha sorprendido mucho por el buen ambiente que hay en el casco histórico», explican.

Un grupo de turistas que llegó a Ourense desde Zaragoza sigue un patrón muy similar. Con Ourense como base de operaciones, han visitado Lugo, Zaragoza y la Ribeira Sacra. «Nos han encantado los cañones del Sil. Es algo espectacular», señalan. De la ciudad destacan el buen ambiente y la gastronomía en su primera visita a Ourense.

Tirón gastronómico

No hace falta más que darse una vuelta estos días por la zona histórica para comprobar la afluencia de turistas y lo satisfechos que salen de la experiencia en la amplia oferta de locales para comer y cenar con la que cuenta la capital. «Ourense sempre tivo un tirón moi importante entre os turistas pola súa gastronomía. O certo e que cando un sae de viaxe, valora moito o poder comer ben e desfrutar da gastronomía. En Ourense estamos e sentímonos moi ben valorados», explica Javier Outumuro, presidente de la Unión de Hosteleros de Ourense. A pesar de que la nueva normalidad ya se acaricia con los dedos, el sector lamenta que todavía no puedan trabajar en sus establecimientos al 100 % de su capacidad. «Oxalá para a semana que ven o podamos facer, porque en situacións como esta ponte sempre pensar que poderías ter traballado máis», señala el portavoz de UHO.

El tirón turístico se nota también en otros puntos de la provincia, como es el caso de Allariz o de Castro Caldelas, En este último municipio, el castillo recibió la visita de hasta medio millar de personas en uno de los días fuertes del puente.

El sector confía en los puentes del otoño-invierno tras un agosto de récord

La provincia de Ourense vivía antes de la pandemia una tendencia al alza en la llegada de turistas. Se había consolidado como un destino recurrente para el turista nacional que acudía a Ourense en fines de semana largos o en períodos vacacionales para pasar entre dos y cuatro años. Los datos de subidas anuales de visitantes así lo confirmaban. El covid lo detuvo todo, en un sector que tuvo que cerrar la persiana durante meses y vivir aún más tiempo con la incertidumbre de las restricciones y las limitaciones de movimiento. Sin embargo, tras este paréntesis por la pandemia, y aún con ciertas restricciones, Ourense parece haber vuelto por donde lo había dejado. Vivió, por ejemplo, un mes de agosto de récord batiendo la cifra de visitantes que se había registrado en el verano del 2019, justo antes del coronavirus. En ese mes, Ourense recibió a 45.379 viajeros, un por los 45.036 de los que habían pernoctado hacía dos veranos cuando no existía ningún tipo de restricción ni de limitación para viajar.

El dato de julio también había sido bueno, aunque todavía lastrado por las restricciones. Llegaron 30.857 viajeros, por los 35.299 del 2019. A la espera de que se conozcan en los próximos días los datos de septiembre, el sector ya tiene la vista puesta en el otoño-invierno. Hoy se acaba el primer puente de esta época del año, pero todavía quedan por delante el del 1 de noviembre y el de la Constitución. La recta final llegará con la Navidad, donde la hostelería y el comercio también confían en que sea una época propicia para consolidar a Ourense como destino, especialmente para los visitantes nacionales.