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El Museo do Pobo Galego abre las primeras salas de su sección de historia

Domingos Sampedro

VEN A GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

Recrea con vídeos, paneles y piezas únicas la prehistoria, el período de los castros, la romanización y el reino suevo

25 ene 2022 . Actualizado a las 19:50 h.

Hasta ahora, el Museo do Pobo Galego, ubicado en el desamortizado convento de San Domingos de Bonaval, albergaba la principal muestra etnográfica de la comunidad, aperos de pesca y de labranza, barcos, joyas o trajes tradicionales que contribuyeron a forjar el carácter de un pueblo y la forma de relacionarse con el territorio. Este martes inauguró su sección de historia, con la apertura al público de las primeras salas del proyecto de ampliación que aportará 16.000 metros cuadrados más al centro y que servirá para recuperar, entre otras cosas, la memoria del reino suevo, que estuvo vigente un siglo y medio, entre los años 411 y 585, y al que se considera el primer Estado de la Europa medieval.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, junto al alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, y el presidente del patronato del museo, Justo Beramendi, inauguraron la primera fase de lo que pretende erigirse también en el gran museo de la historia de Galicia, un equipamiento capaz de acercar al visitante lo esencial de cada etapa mediante vídeos, paneles explicativos, fotografías y piezas singulares. Entre ellas figuran dos esculturas de la etapa castrexa, hachas de piedra del paleolítico, un petroglifo natural o una maqueta de una mámoa de la edad de bronce utilizada para la exposición dedicada al historiador Florentino López Cuevillas (Ourense, 1886-1958), considerado el padre de la arqueología científica gallega.

La nueva sección incorpora tres módulos con 64 manifestaciones artísticas y culturales que abarcan desde el paleolítico y el neolítico hasta la época castrexa, continuando por la romanización y la etapa de los suevos y su tensa convivencia con los visigodos. El proyecto permitirá «poñer a Galicia ante si mesma», ensalzó Feijoo, que sostiene que además servirá para que los visitantes comprendan la dimensión de «unha cultura secular» y que los propios gallegos se conciencien «á hora de protexela e divulgala».

«É moi posible que aos especialistas lles parezan salas con contidos moi fundamentais», aclaró Justo Beramendi, pero ese fue el precio a pagar para construir un proyecto didáctico, que recoja lo esencial y que no canse al visitante. No pretende ser una enciclopedia, ni un catálogo de todo lo ocurrido a lo largo de la historia, sino que se trata de explicar a gallegos y foráneos —continuó el presidente del patronato— una «idea clara» de la evolución histórica de Galicia.

La ampliación del Museo do Pobo Galego contó con una inversión de 3,4 millones de euros, aportados por el Estado, la Xunta y el Concello. Una ayuda adicional de 150.000 euros de la Deputación da Coruña permitirá concretar este año el módulo de historia medieval, cuya apertura se prevé para el próximo verano, y la idea es continuar este año con la etapa de los siglos XVI y XVII para culminar toda la sección de historia del museo en el horizonte de dos años.