Una inyección de 300.000 euros para poner a las Torres de Oeste en la órbita jacobea
VEN A GALICIA
Xunta y Concello diseñan un paquete de actuaciones para proteger el BIC
02 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Quedan unos años, pocos, para que las Torres de Oeste (Catoira) cumplan un siglo como Bien de Interés Cultural. Así lo recordó ayer el alcalde de esta localidad, Alberto García (PSOE), a los pies de la que fue una fortaleza inexpugnable y que, entrado ya el siglo XXI, se ha convertido en un tesoro que se quiere poner en valor. Las torres son escenario de la Romaría Vikinga, pero deben ser también un motor turístico «o resto do ano». Así lo dijo ayer el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que acudió hasta Catoira para explicar que se van a inyectar casi 300.000 euros de los fondos Next Generation en la puesta en valor de un conjunto histórico y monumental de primera magnitud. Tanto él como Alberto García mostraban su confianza en que las actuaciones previstas se ejecuten cuanto antes: en el primer trimestre del 2023 deberían estar listas.
¿Qué es lo que se va a hacer en el recinto de las torres? Básicamente, una pequeña constelación de obras encaminadas a preservar y dar lustre al patrimonio, incluso al menos conocido. Los trabajos, por ejemplo, alcanzarán a la pequeña capilla que existe en el recinto. Una construcción a la que se accede por una escalera tallada en la piedra, junto a la que, en días especiales, se tenderá una pasarela desmontable para facilitar la accesibilidad de todo el mundo. Además, en el diminuto templo de gruesas paredes se procederá a cambiar las tejas que estén en mal estado, y se sustituirán las puertas de madera por unas réplicas de las mismas. En el interior de la pequeña nave está depositada una escultura del Apóstol Santiago, recuperada del fondo del río, que será repintada «co tratamento axeitado e realizado por restauradores facultados para elo».
Esas actuaciones van acompañadas de otras que persiguen mejorar la accesibilidad al recinto de las torres. Incluyen estas desde una red de alumbrado, a la mejora del paseo de madera, pasando por la sustitución de la pérgola que discurre bajo el puente interprovincial, además de ampliar el pantalán que existe en el Ulla, ocupado actualmente por los barcos de la flota vikinga del Concello. A fin de cuentas, recordaba ayer el alcalde de Catoira, este ayuntamiento forma parte del proyecto turístico Mar de Santiago, que pretende explotar la historia jacobea de la ría y del río, convirtiéndolos en una vía de llegada de turistas tanto en esta localidad como a Vilanova, Valga y Pontecesures, sus socias en la iniciativa.
Pero de todo el paquete de actuaciones que se va a ejecutar, quizás una de las más atractivas sea que vaya abrir una puerta hacia una realidad digital. Y es que se va a desarrollar una herramienta que permitirá a los turistas, mediante unas gafas de realidad virtual, sentirse como si estuviesen en la fortaleza cuando esta estaba en pie, incluso en medio de una batalla contra los bárbaros invasores que pretendían abrirse paso hacia Santiago.
El paquete de actuaciones que se va a desplegar ahora lleva años en la cabeza del alcalde de Catoira, Alberto García, quien ha encontrado en los fondos Next Generation, y en concreto en la partida para dinamizar los BIC situados en las rutas jacobeas, una oportunidad de oro para hacerlos realidad.