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El turismo de hotel se queda por debajo de las expectativas pospandemia en Arousa

Sandra Rey / S.G. VILAGARCÍA / LA VOZ

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ADRIAN BAULDE

Junio y julio han sido meses dubitativos para la hostelería, en donde se nota que la subida de los precios está pasando factura

18 jul 2022 . Actualizado a las 21:56 h.

Tras dos años de pandemia y muchas restricciones, la vuelta a la normalidad traía consigo unas expectativas muy altas para este verano. La ausencia de limitaciones por el covid, así como la aparente vuelta a la normalidad sanitaria, planteaban el contexto ideal para regresar a unos niveles de turismo similares a los de 2019 y anteriores. Pero la realidad en el territorio de O Salnés no está siendo así: los datos del comienzo del verano no han sido desastrosos, pero tampoco todo lo brillantes que se esperaba.

El sector hostelero aguardaba con los brazos abiertos a todas esas personas que se han visto sometidas a múltiples confinamientos y cierres perimetrales, confiando en que estuviesen ansiosas por salir de sus casas y disfrutar de las vacaciones. Además, las buenas cifras del año pasado y la prolongación del año Xacobeo alimentaban aún más las expectativas. No obstante, no ha sido el miedo al coronavirus lo que en el arranque del verano ha mantenido a la gente lejos de los hoteles. Más bien, el fenómeno apunta al temor a la progresiva subida de los precios.

La inflación, consecuencia de la pandemia y la guerra entre Ucrania y Rusia, está dejando secuelas en todos lados, pues los negocios se ven en la obligación de subir los precios y las personas se muestran cada vez más reticentes a pagar. Lo que antes era algo común, ahora en cierta manera se considera un lujo. Un ejemplo de ello es la gasolina. El año pasado fue el turismo de proximidad el que salvó a los hoteles: el hecho de que la gente no pudiese salir de su comunidad autónoma hizo que se animase a coger el coche y desplazarse por el territorio gallego. Además, el ser año santo fue un punto a favor para incentivar aún más este tránsito, pero ahora la gente se lo piensa dos veces antes de coger el coche. Jaime Devesa, gerente del hotel Puente de la Toja de O Grove, es uno de los perjudicados: «Os turistas dependen moito do coche para acceder ao hotel, pois alí os servizos públicos non chegan ben e a gasolina está cara».

En general, los hoteles de la zona de O Grove, una de las más frecuentadas en los meses de verano, están experimentando las consecuencias de la inflación: el mes de junio fue mejor para unos que para otros, como ha sido el caso de los hoteles Spa Atlántico y Abeiras, donde se han visto afectados, pero se muestran contentos por las cifras obtenidas. La mayoría de lo hoteles presentaron un predominio de reservas en los fines de semana, sobre todo a raíz de las vacaciones escolares, pero casi todas fueron estancias muy cortas, de dos o tres noches. La primera quincena de julio continuó en la misma línea, por debajo de lo esperado, pero con niveles similares a los del año pasado.

Para lo que queda de verano se esperan unas mejores cifras. La segunda quincena de julio se presenta mejor, aunque un poco irregular. Se nota que el turismo va aumentando poco a poco, pues algunos alojamientos ya están completos, pero otros siguen presentando una acumulación de reservas cortas para finales de semana, mientras que de jueves a domingo apenas hay gente. Cabe destacar que en estas fechas comienzan muchas festividades que hacen que la gente se anime más a desplazarse. También, los hosteleros notan una abundancia de reservas a última hora, por lo que la situación puede cambiar.

En lo que respecta a agosto, que siempre ha sido un mes muy bueno para el turismo, parece ser que este año continuará siéndolo: los hosteleros confían en el que siempre ha sido su mes estrella, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de ellos ya tienen todo ocupado durante la primera veintena. Además, las estancias comienzan a ser mucho más largas, llegando a la semana o más, y mismo se percibe un aumento de visitantes de fuera de Galicia, por lo que se mantiene la esperanza de que agosto sí pueda cumplir las expectativas planteadas.

Sin embargo, septiembre es una incógnita: todo dependerá de como termine agosto, como se presente el tiempo, las vacaciones escolares y, lo más importante, como continúe la subida de precios.

Los alquileres de viviendas se hacen fuertes frente a las reservas hoteleras

Otra consecuencia directa de la subida de precios es la proliferación en el alquiler de viviendas vacacionales, que permite a la gente escatimar en otros gastos.

Bea Castro, directora del hotel Cons da Garda y gerente de una amplia cantidad de viviendas vacacionales en O Grove, admite experimentar un repunte en el alquiler de apartamentos en contraste con las reservas en el hotel. En el caso del hotel y apartamentos Bosque Mar, de la misma zona, también notan esta preferencia hacia los pisos: «Se houbese máis apartamentos, habería máis ocupacións». Por su parte, Mónica Novas, profesional en el alquiler de inmuebles, establece que en su caso la demanda se mantiene igual que el año pasado, con muy buenos datos: en julio consiguieron ocupar el 70% de viviendas y para agosto ya tienen reservado el 90%. Novas confirma que las zonas más frecuentadas son las costeras, como Vilaxoán y O Grove, y confiesa que hay una mayor tendencia a alquilar casas completas que apartamentos.