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Illas Atlánticas de Galicia, hogar de animales y plantas extraordinarios

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

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La culebra viperina se mueve cómodamente en el agua, como en este río del interior de Galicia
La culebra viperina se mueve cómodamente en el agua, como en este río del interior de Galicia ROI FERNANDEZ

Un récord en Onza: el ejemplar de culebra viperina más grande de España

25 jul 2022 . Actualizado a las 22:01 h.

El Parque Nacional Illas Atlánticas de Galicia, que comprende los archipiélagos de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada, es hogar de algunos animales y plantas extraordinarios, que sirven como muestra de la biodiversidad del litoral gallego. En el ámbito del Parque Nacional, tanto a nivel terrestre como marítimo, se llevan a cabo importantes investigaciones que abordan múltiples frentes científicos, destinados a preservar esa fauna y flora tan diversa y a dar a conocer a la sociedad un valor biológico, que trasciende a los paisajes y a un día de sol y playa en las islas.

Por ejemplo, una de las especies de reptiles de Illas Atlánticas es la culebra viperina (Natrix maura). Una especie de culebra de agua de lo más normal y que es inofensiva para los humanos, pero que en el caso de Onza asume unas condiciones de lo más curioso.

Mientras que Ons está habitada todo el año, en Onza está prohibido desembarcar, salvo con unos contados permisos para fines científicos o de explotación marisquera. Y es precisamente en Onza donde, en el desempeño de un estudio sobre los reptiles que la habitan que se descubrió un ejemplar de considerables dimensiones.

Cuando los especialistas la midieron resultó que este ejemplar supone todo un récord de tamaño para las culebras viperinas. Era un gigante entre sus congéneres. Desde Illas Atlánticas informan de que este reptil «lo normal es que alcance una longitud de entre 65 y 85 centímetros»; pero resultó que el ejemplar más grande detectado en Onza batió los récords de España para la Natrix maura. Alcanzó 1,02 metros de longitud.

Hay otra característica que llama la atención sobre la población de culebras viperinas que habitan Onza. En esta isla no hay riachuelos. Ni siquiera hay fuentes ni manantiales. Sin embargo, este reptil es una especie que caza y se desenvuelve en medios acuáticos. La solución adoptada por los ejemplares que viven en esta pequeña isla buenense es ingeniosa. En la marea baja, cuando el mar se retira y la línea costera se llena de pequeñas charcas, estas culebras encuentran en este medio lo que necesitan. Allí «van a pescar pequeños peces». Asimismo, haciendo gala de sus habilidades natatorias, también se pueden adentrar en el mar a cierta distancia de la orilla para completar su dieta.

Xesta de Ons

Las culebras «pescadoras» de Onza no son la única especie curiosa de Illas Atlánticas. Hay más. En el ámbito de la flora, hay dos especies emblemáticas. Una es la xesta de Ons (Cytisus insularis) es la única planta endémica del Parque Nacional. Es decir, no crece en ninguna otra parte del mundo, ni siquiera en la Galicia continental a escasos kilómetros de distancia por mar. Otro símbolo es la camarina (Corema album).

Estas dos plantas «fueron objeto de un programa de reproducción ex situ, a fin tanto de salvaguardar el acervo genético de las poblaciones, como de asegurar la propia persistencia de las mismas», apuntan desde la Administración del Parque, gestionado por la Consellería de Medio Ambiente.

En esta ocasión, la intervención del hombre fue providencial, porque su vigilancia y reintroducción en otras zonas de las islas intenta a frenar «el estado de decaimiento y falta de vigor mostrado por unas especies que en los últimos dos años llegó a ser preocupante». Está por ver si será necesaria alguna actuación complementaria más en el futuro.

Joyas a cuidar: el largato arnal y la salamandra

El catálogo de especies singulares de Illas Atlánticas es largo. Entre ellas, destaca el lagarto arnal (Timon lepidus), que es el reptil más grande de la península Ibérica y que vive en Ons, donde la Consellería de Medio Ambiente llegó a organizar una ruta específica para explicar su valor ecológico para los ecosistemas vegetales del enclave buenense.

También viven en Ons y Cíes una clase de salamandra común (Salamandra salamandra) cuyo estudio genético demostró que sus antepasados se separaron del resto de esta especie en España y Portugal cuando se crearon las islas por la inundación de las rías por el mar hace varios milenios. Además, tienen otra característica casi exclusiva y es que paren crías ya formadas y en seco, mientras que sus congéneres del continente lo hacen en medio acuático y ponen huevos. Es un modelo de adaptación a un entorno donde el agua no es tan común. Este estudio despertó el interés incluso de una revista científica americana, la Molecular Phylogenetics and Evolution, que publicó las conclusiones del equipo dirigido por Guillermo Velo.

No hay que olvidar al cormorán moñudo (Phalancrocorax aristotelis) y la gaviota patiamarilla (Larus michahellis) que tienen enormes colonias nidificantes.

Constante esfuerzo para frenar la expansión de especies invasoras y erradicarlas

Desde la dirección de Illas Atlánticas no dudan en calificar de «problema de conservación acentuado» la presencia de especies alóctonas, que compiten, desplazan o depredan sobre las autóctonas y llegan, en algunos casos, a provocar su extinción.

En el ámbito del Parque Nacional hay programas específicos de control de dos de los depredadoras más peligrosos para sus extensas poblaciones de aves marinas nidificantes. Son el visón americano y el gato doméstico. Al primero, se le considera erradicado después de una intensa campaña de detección y apresamiento. El visón es un animal voraz y llegó a las islas nadando. El gato doméstico lo trajeron los humanos y no es menos destructivo, por lo que los técnicos del Parque Nacional no dejan traer ningún ejemplar a las islas y además han retirado los que han encontrado. Mención aparte merece la rata negra, un depredador que se sospecha que está detrás de la extinción de las salamandras en Monteagudo y Faro y que está teniendo un impacto severo sobre la fauna de San Martiño. Su supresión es mucho más complicada.

En cuanto a flora terrestre invasora, las principales especies que se intentan retirar de las islas son la uña de gato, la acacia negra, el eucalipto, la cala, la margarita africana y la falsa árnica. Brigadas especializadas bajo la dirección de Medio Ambienta realizan talas en caso de los árboles y retiradas manuales para los arbustos, con el fin de garantizar la restauración de los ecosistemas agredidos.

En el mar, hay un grave riesgo con la propagación de la alga invasora Sargassum muticum, sobre la que también se ha intervenido.