Recorriendo el humilde Baxoi antes de que se funda con el golfo Ártabro

CRISTÓBAL RAMÍREZ

VEN A GALICIA

cristóbal ramírez

Circular por el curso final del río es una aventura idónea para los que gustan de dar un paseo en bicicleta

02 oct 2022 . Actualizado a las 02:40 h.

El golfo Ártabro no sería un espacio vivo sin sus ríos, a los que en general no se les hace caso ni siquiera como un futuro producto turístico. Por ejemplo, el Támesis, en Gran Bretaña (y otros mucho menos conocidos) se puede recorrer desde su nacimiento hasta su desembocadura: un sendero pegado a una orilla lo permite.

Una de esas corrientes que define el golfo Ártabro es el Baxoi, que, como sucede en otros casos, recibe diversos nombres según el tramo de que se trate. Recorrer su curso final es una aventura idónea para los que gustan de dar un paseo en bicicleta.

Concello de Vilarmaior, área recreativa Muíño de Ferreñas. Ese es el punto de encuentro y partida. De matrícula de honor, cuidada, limpia, completa, con mesas y bancos, pequeños parajes maravillosos, por supuesto el molino que da nombre al lugar… Todo un ejemplo para Galicia. Y ahí, al fondo, se unen por la izquierda el Anduriña, ancho y vivaz, y el Vilariño, tímido y con poca agua. Y la corriente de ambos juntos es el Baxoi propiamente dicho.

El lugar invita a pasar un día entero, porque además del punto donde se encuentran Anduriña y Vilariño arranca una pista de tierra que anima a caminar en medio de un bosque infinito todo lo que uno quiera y pueda. Por cierto que se llega a un lugar llamado O Pedrón. Nada que ver con el de Padrón, donde fue atada la barca de piedra que transportaba el cuerpo sin vida del apóstol Santiago.

En fin, después del Muíño de Ferreñas hay que seguir el curso del Baxoi. La primera parte de la excursión, por zonas escasamente pobladas y de una naturaleza exuberante, resulta más grata que la segunda. En ocasiones no queda otro remedio que cruzar la corriente. La referencia es un lugar, con vivienda, llamado Portovello. Ese tramo, en el que las subidas y bajadas son mínimas, es el que se merece la máxima calificación.

A partir de Portovello la pista, siempre estrecha y en aceptable estado, va a subir para, dejando un lavadero y fuente a la diestra, encontrarse con la capilla de San Nicolás a la izquierda. Ese ya es terreno de Carantoña (su iglesia parroquial, a la derecha, señalizada), y pasando ante el cementerio de Leiro se gana la carretera de Ferrol a Betanzos. Son muy pocos metros los que no queda otro remedio que circular por ella antes de abandonarla rumbo a Bañobre, con su pazo y templo.

Ya en descenso se alcanzan unas estupendas marismas que forman la parte trasera de la playa Grande de Miño. A pesar de la agresión ecológica y estética que significó la construcción de la AP-9, que las mutila, continúa siendo un espacio de gran valor. El agua del Baxoi acaba ahí, en ese enclave en el que influyen las mareas, puesto que está conectado con el golfo Ártabro.

MUÍÑO DE FERREÑAS

43º22'03”N 8º07'35”W.

PORTOVELLO

43º21'46”N 8º09'22”W.

CEMENTERIO DE LEIRO

43º21'21”N 8º10'43”W.

LA FOTO MÁS PERSONAL

Justo en el nacimiento del Baxoi.