Naturaleza, turismo y literatura: las árbores senlleiras de Galicia tienen muchos valores

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

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El catálogo de especies protegidas recoge actualmente 190 ejemplares

24 nov 2022 . Actualizado a las 10:46 h.

Árboles que son una indispensable riqueza natural, que están asociados con escritores, que generan visitas en unas zonas y que pueden potenciar el turismo en otras. Entre los miles de árboles que hay en Galicia sobresalen 190 que tienen un sello especial: aparecen en el Calálogo de árbores senlleiras de Galicia por distintas razones. En esos valores se centró Antonio Rigueiro, catedrático del Campus Terra (USC) y miembro de la Real Academia Galega de Ciencias, en su ponencia dentro de las Xornadas Luis Asorey, clausuradas este miércoles en Lugo ciudad«Árbores senlleiras de Galicia: un patrimonio natural valioso» fue el título de su intervención.

DESCRIPCIÓN

En aumento y con variedad.

En estos momentos, en Galicia hay 190 especies incluidas en dicho catálogo: son 151 árboles y 39 formaciones. El número ha aumentado en los últimos años. La lista incluye especies variadas, desde árboles presentes en los bosques de Galicia (carballos y castaños) hasta plantas muy asentadas en el noroeste peninsular pese a tener su origen en otros lugares (camelias). Las árbores senlleiras están situadas en espacios públicos y privados: uno de estos, el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla (Vedra), destaca por tener varios ejemplares, de rododendros a carballos.

SITUACIÓN

Espacios públicos y privados.

Los árboles del Pazo de Santa Cruz no son los únicos que se encuentran en terreno privado. En cuanto a los situados en espacios públicos, los hay en parques (el de Castrelos, en Vigo), en jardines (el de Caldas de Reis) o en plazas (la pravia de Vilalba, que se alza en la plaza de Suso Gayoso).

CONSERVACIÓN

Las condiciones van variando.

El catedrático Antonio Rigueiro explica que uno de los criterios que se utiliza para incluir un árbol en el catálogo es que tenga más de cien años, aunque en algunos casos se han admitido otros con menos antigüedad. Algunos, como el famoso eucalipto conocido como O avó, situado en Chavín (Viveiro), presentan problemas sanitarios.

La deficiente conservación de un árbol puede desembocar en su desaparición del catálogo. Rigueiro recuerda que en el 2019 hubo bajas de árboles que murieron, que fueron dañados por condiciones meteorológicas o que perdieron parte de su copa. Dos de ellos, un carballo y un rebolo, estaban en el campo de la feria de Quindous (Cervantes), y una nevada les destrozó las ramas, si bien antes presentaban ya problemas de conservación.

curiosidades

Altos precios y grandes dimensiones

La camelia Pantalóns (situada en el Pazo de Lens, en Ames) está valorada en 1,6 millones de euros, lo que la convierte en el ejemplar ornamental más valioso de Galicia. El castaño Oreal (Viana do Bolo) es el de más diámetro, con más de 14 metros. El eucalipto O Avó (Viveiro) figura entre los más altos de España (61,78 metros).

Sensibilidad

El aprecio social aumenta.

Aunque el Catálogo de árbores senlleiras se elaboró a principios de este siglo, ya en los años ochenta del siglo pasado, cuando la Xunta prácticamente iniciaba su actividad, comenzaron los trámites para la redacción. Desde entonces, dice Rigueiro, «foron medrando a conciencia social e o aprecio polo medio natural e polas árbores, pero queda aínda un longo camiño por percorrer».

En esos años ochenta personal de la Xunta se desplazó a un lugar en donde había un amieiro italiano, especie de origen foránea pero presente en Galicia. Hablaron con vecinos, realizaron mediciones y dijeron que volverían. En el segundo viaje se encontraron con que el árbol había sido talado. El árbol pudo ser destinado a madera, en el terreno pudo construirse un galpón... Rigueiro no sabe la causa exacta de la desaparición del árbol, algo que hoy, agrega, difícilmente ocurriría. «Creo que cambiou a mentalidade. A maior parte dos donos que teñen árbores amosan as súas propiedades con orgullo, procuran coidalas e acollerse a ordes da Xunta para melloralas», afirma.

Protección

Colaboración con los dueños.

Rigueiro asegura que los árboles situados en terrenos privados solo se incluyen en el catálogo si el dueño da permiso. Una negativa del propietario disuade a la Xunta de realizar la tramitación, ya que, destaca el catedrático del campus de Lugo, «pode ser peor o remedio ca a enfermidade». Si el árbol está situado en terrenos públicos, la Administración puede actuar de oficio, aunque existe también un comité que en esos casos resuelve dudas sobre la inclusión.

Riqueza

Alicientes ambientales y de otro tipo.

En las Xornadas Luis Asorey, precisamente, se abordó la importancia del arbolado desde una perspectiva más social que económica: el título de la edición de este año fue «O capital natural e os servizos ecosistémicos. A nova base da economía». Los árboles protegen la biodiversidad, contribuyen a la conservación del suelo y a la regulación de los ciclos hidrológicos y ayudan en la lucha contra el cambio climático además de su importancia forestal.

Por ello, en la sociedad empieza a plantearse el debate de si los dueños deben recibir alguna compensación por esos servicios: los árboles, dice Rigueiro, son parte del paisaje, pero además atraen visitantes al medio rural y contribuyen a mantener abiertos servicios y negocios de hostelería. «Dende ese punto de vista, aínda queda moito camiño por percorrer», reconoce Rigueiro.

SIMBOLISMO

Ejemplares relacionados con escritores.

En la Casa da Matanza, situada en Padrón y convertida en los años setenta del siglo pasado en Casa Museo de Rosalía de Castro, hay una higuera que está incluida en el Catálogo de árbores senlleiras. Su valor es tan literario como ambiental, pues se cree, apunta Rigueiro, que es la mencionada por la escritora en uno de sus más conocidos poemas («Hortiña que quero tanto, / Figueiriñas que prantei»).

El carballo de Luxís, situado en la parroquia de Pacios (Castro de Rei) e incluido también en el catálogo, fue cantado por el poeta chairego Xosé Crecente Vega (1896-1948).

PECULIARIDADES

Relación con el entorno.

La sobreira de la Casa do Tristo (A Pobra do Brollón) tiene un hueco en el tronco. Dice Rigueiro que durante la Guerra Civil se aprovechaba para esconder allí alimentos, que así no eran requisados.

El carballo do viño (A Lama) se llama así porque cada año, durante la fiesta de Os Remedios, es regado con vino, y la tradición popular sostiene que así se conserva mejor.

 DIFUSIÓN

Necesidad de más conocimiento.

Un aliciente de las Rías Baixas es la Ruta de la Camelia, una planta que se puede ver en lugares públicos y privados y protagonista de numerosos actos. Durante el 2023, según se detalla en el portal web de Turismo de Galicia, se celebrarán más de 20 actividades en distintos lugares de Galicia, sobre todo en A Coruña y en Pontevedra; también está prevista, en abril, la Exposición da Camelia en Lugo ciudad.

Rigueiro considera que especies como carballos o teixos, con sus peculiaridades, también pueden generar visitas. Para ello, dice, es necesario reparar caminos, señalizar accesos y colocar paneles que expliquen brevemente las características de esos árboles.

El carballo de Amoexa, en Antas de Ulla, de más de 400 años, tiene 24 metros de altura y 6,5 de perímetro

Los vecinos de A Ulloa, en guerra por catalogar sus árboles como senlleiras

uxía carrera

Los vecinos de Antas de Ulla, Palas de Rei y Monterroso luchan por cuidar y preservar lo mejor que pueden su bosque autóctono. Prueba de ello es la asociación Quercur Sonora, que trabaja desde hace 20 años con el apoyo de la comarca por custodiar el territorio. Desde hace dos años están inmersos en un proceso de alegaciones con la Xunta de Galicia para que incluyan dos árboles en el Catálogo de Árbores Senlleiras. «Non haberá moitos carballos máis vellos ca este e a súa protección suporía moito para todos os veciños da comarca, onde aínda non hai ningún exemplar catalogado», asegura Sandra Goded, doctora en biología y fundadora de la asociación.

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