Edu Valiña enarbola en «Nieblas gallegas» la resistencia del rural

M. García SANTIAGO

VEN A GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

La instalación creada por el artista dialoga con los elementos del sótano de la galería Patio de Luz

01 dic 2022 . Actualizado a las 23:54 h.

Una instalación creada específicamente para un espacio, el sótano de la galería Patio de Luz (Calderería, 38), con el foco puesto en la cultura rural, un ámbito en el que el artista y gestor cultural Edu Valiña lleva trabajando más de dos décadas. «Nieblas gallegas», que se puede visitar hasta el 6 de diciembre, invita a reflexionar sobre la realidad que se vive en las aldeas de Galicia a través de la retranca y muchos juegos con el espectador desde la misma pieza luminosa de la entrada, «Sala de ordeño».

«Toda la instalación funciona como una estrategia ante las nuevas propuestas que se generan desde la cultura subvencionada en relación al rural», afirma el autor de la muestra. «Nieblas gallegas» supone el contrapunto a esa cultura neorrural, de esos agentes que retornan al territorio, que pueden tener una visión urbana, romántica o catastrofista del territorio. «Es una distorsión que no acaba de representarnos», añade Edu Valiña, que apuesta por ofrecer una visión «desde la convivencia, desde la relación con el contexto humano y físico, con el paisaje».

La propuesta «Nieblas gallegas» es el resultado del diálogo entre la obra del artista y el espacio de un inmueble histórico de Santiago que sirvió de almacén a un comercio textil. «Pretendía hacer algo que no funcionase en un espacio convencional dedicado al arte contemporáneo. De esta forma, los restos del almacén, las maderas, el suelo de piedra y los elementos residuales también conforman la pieza», detalla el autor. Unos elementos que conviven con instalaciones sonoras, lumínicas y otro tipo de objetos, como botas de goma, la cámara de una rueda de un tractor reventada, una botella con una tetina.... «Hay muchos elementos que recojo de lugares que me representan, todos ellos tienen un significado», añade.

Toda la instalación, que funciona como un contenedor que se llena de niebla y se vacía, «tiene una relación directa con lo animal, con uno de los elementos claves de la cultura agrícola y ganadera gallega: las vacas, que tienen un protagonismo especial, ya que la leche es un símbolo de poder». De ahí, que aparezcan representados diferentes lugares de los establos, como esa «sala de ordeño» que detalla la instalación lumínica que recibe al visitante.

Pieza con Yolanda Castaño

En esta exposición, Edu Valiña cuenta con la colaboración de otros artistas. Entre ellos, la poeta y crítica literaria Yolanda Castaño, que protagoniza la instalación sonora que está ligada al himno gallego, que aparece de manera distorsionada. «Una persona gritando el himno gallego en otro idioma funciona casi como revuelta», destaca el artista, apuntando que es clave la presencia de Yolanda Castaño. «Necesitaba que fuese una persona con relevancia en la cultura y ella es la gran embajadora del idioma», precisa. Además, Valiña contó con el apoyo de Xoán Xil, Mónica Mura, Jacobo Bugarín, Santiago Carballo y María Moreno.