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Francisco Ruiz Aldereguía, escritor: «Casi toda la plata de los barcos de Rande se salvó, no se hundió en la ría»

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

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Francisco Ruiz Aldereguía con un ejemplar de su libro recién publicado
Francisco Ruiz Aldereguía con un ejemplar de su libro recién publicado FRANCISCO ALBO

Ruiz, vecino de Pantón, ha publicado una novela histórica sobre el célebre combate naval que se libró en Vigo en 1702

03 ene 2023 . Actualizado a las 13:44 h.

El escritor y editor Francisco Ruiz Aldereguía —vecino de Pantón y antiguo capitán de fragata— acaba de publicar La gloriosa tragedia de Rande, una novela histórica sobre la célebre batalla naval que se libró en la ría de Vigo en octubre de 1702.

—¿En su libro aborda aspectos poco conocidos de esta batalla?

—Me ocupo de la batalla en sí misma, una cuestión sobre la que en España en realidad no se ha escrito mucho. Eso sí, se habló mucho del famoso tesoro que llevaban los barcos hundidos, pero mucho menos de la batalla, que fue el primer incidente importante de la Guerra de Sucesión.

—¿Por qué motivo?

—Por una parte, porque este suceso se produjo cuando en España se acababa de implantar la dinastía de los Borbones y fue un desastre enorme. Causó más pérdidas que la batalla de Trafalgar o la expedición de la Armada Invencible. Estrenar la nueva monarquía con este desastre suponía un gran desprestigio. Por otro lado, además del tesoro de propiedad real, los barcos traían de América mucho material de contrabando. No solo una gran cantidad de oro y plata sin declarar, sino también muchas otras cosas que entonces tenían mucho valor, como tabaco, especias, tejidos, porcelanas e incluso papagayos. Todo esto hubo que ocultarlo y por eso se habló más del supuesto tesoro hundido en la ría que de la propia batalla, que fue muy poco estudiada por los historiadores. Además, casi no hubo realmente una batalla naval.

—¿Entonces que fue aquello?

—La batalla naval propiamente dicha no duró casi nada. Cuando la flota hispanofrancesa quedó cercada por los ingleses y holandeses, el almirante que la mandaba ordenó quemar los barcos para que no cayesen en poder del enemigo. Cuando el fuego alcanzó los depósitos de municiones hubo una explosiones tremendas, pero intercambio de cañonazos entre navíos hubo en realidad muy poco.

—¿Qué ocurrió con el tesoro?

—El tesoro fue sacado antes de los barcos y la plata de propiedad real se salvó casi toda. Los materiales de contrabando también se retiraron en su mayor parte, en una desbandada en la que hubo de todo: saqueos, tiros, muertos... Lo que quedó en el fondo de la ría fue muy poca cosa. Los buceadores que rastrearon los fondos en distintas épocas en busca del tesoro solo encontraron alguna que otra moneda, trozos de porcelanas y curiosamente, picos de papagayos. El verdadero tesoro fue para los escritores, como Julio Verne y otros, que explotaron esa leyenda.

—¿Qué fuentes históricas utilizó para documentarse?

—Aproveché muchos materiales que reunió en su día, con ayuda de varios historiadores, mi amigo el realizador de televisión Fernando Navarrete, cuando le encargaron un documental sobre Rande. Utilicé también las memorias de marinos ingleses y holandeses que participaron en la batalla y cartas particulares escritas por algunos curas y vecinos que fueron testigos de estos hechos. Esas cartas se conservan en diferentes lugares.

—¿Hay algo de ficción en su libro?

—Todos los personajes de la novela cuentan los sucesos desde su punto de vista. Prácticamente todos son personajes históricos, excepto alguno que inventé yo, como el de una criada que viaja en la flota y se encarga de cuidar los papagayos. Pero incluso en esos casos, todo lo que cuentan estos personajes se ajusta a hechos históricos comprobados.