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Martín Barreiro, meteorólogo: «Este verano vamos a hacer el Camino con los niños, ligeros de equipaje y a la aventura»

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Martín Barreiro, en la playa de Aguieira, en el ayuntamiento de Porto do Son
Martín Barreiro, en la playa de Aguieira, en el ayuntamiento de Porto do Son

«La playa de Nemiña es un sitio increíble, salvaje y sobrecogedor; te deja casi sin aliento», confiesa el lucense y hombre del tiempo de TVE que sigue recuperándose de una intervención de hernia de disco

26 jun 2023 . Actualizado a las 13:15 h.

No hay nube que ensombrezca su amabilidad. Nuestro cicerone de Gallaecia del mes de junio es el físico y meteorólogo gallego Martín Barreiro (Lugo, 1977). Padre, surfero y todavía recuperándose de una intervención de hernia de disco, este hombre del tiempo con coleta ya ha regresado a los platós de Televisión Española, pero con la vista puesta en disfrutar del verano en Galicia, enseñarles a sus hijos sus playas y pueblos favoritos, y hacer con ellos el Camino de Santiago «ligeros de equipaje». Cocinitas y buen comedor, le encantan el pulpo á feira y cualquier marisco, y le ha prometido a Pepe Vieira visitar su restaurante. Desde la aldea de sus suegros, en Arzúa, donde se queda en los meses estivales, se escapa a hacer surf en familia a los arenales de Ladeira, Corrubedo, Castro de Baroña y As Furnas, aunque una de sus playas preferidas es Nemiña. «Es un sitio increíble, salvaje y sobrecogedor, que te deja casi sin aliento», asegura este lucense, con alma compostelana, tan encantador que entraría en la categoría de los gallegos superriquiños.

—¿Cómo te encuentras?¿Estás ya recuperado de la operación de hernia de disco?

—Sí, tengo que hacer rehabilitación todavía. No puedo hacer muchos esfuerzos, pero debo ir haciendo más ejercicio poco a poco para fortalecer la lumbar. 

—Durante esta dolencia, la gente te envió muchos mensajes de ánimo a través de las redes sociales.

—Sí, fue una pasada, increíble. Me sorprendió; no me esperaba tanto cariño ni una respuesta tan abrumadora. Además, se nota que es una cosa que padece mucha gente y hay empatía. 

—¿Qué planes tienes para este verano?

—Voy a ir a Galicia; la mayor parte del tiempo estaré en Galicia porque me apetece mucho. También iremos a Portugal porque vamos todos los años. El médico me ha recomendado hacer ejercicio, así que vamos a hacer rutas por la costa y por el interior. Además, quiero enseñarles a los niños sitios que no conocen. Mis hijos pasan todo el verano en Galicia.

—Solo una pregunta meteo: ¿Qué verano nos espera en Galicia?

—(Risas). Sabes que los pronósticos a largo plazo no son muy fiables, pero las anomalías indican que va a ser un verano más cálido que la media y más húmedo en el Mediterráneo. En Galicia va a ser bastante normal, quizás más cálido.

—¿Cuáles son tus playas favoritas, las que más te gustan, las más espectaculares?

—Es difícil porque me gustan muchísimas playas. Me suelo quedar en verano en un aldea pequeñita cerca de Arzúa y solemos ir varios días a la playa de Ladeira, al Vilar de Corrubedo, al Castro de Baroña, a As Furnas. La ría de Muros e Noia es mi ría; ya iba a hacer surf cuando vivía en Santiago, y sigo yendo ahora con los niños a surfear. Es una zona que nos gusta mucho, tanto a mi pareja como a mí. Espiñeirido, Seráns, Queiruga... esas playas son las que visitamos todo el verano. A veces hacemos excursiones a otras zonas como Nemiña, Soesto y otras playas de la Costa da Morte. Hay una playa medio secreta, que no sé ni cómo se llama, y que un amigo mío acuñó como la playa Do Ceo porque es una lengua de arena que sube hasta la ladera de una montaña. Digamos que está cerquita del cementerio de los Ingleses. 

El meteorólogo Martín Barreiro, haciendo surf en la playa de Ladeira
El meteorólogo Martín Barreiro, haciendo surf en la playa de Ladeira

—¿Terrazas con vistas que recomendarías?

—Aunque soy de Lugo, Santiago es una ciudad muy mágica y especial porque viví allí, tengo casa y a todos mis amigos. Me encanta pasear por Bonaval y la zona vieja. Cualquier terraza en la plaza de A Quintana me calma. Me parece un sitio en el que las cosas afortunadamente no cambian nada. Volver allí y verlo todo casi igual me da esa paz que buscas después de la vorágine del día a día. También nos gusta mucho el chiringuito de surferos de la playa de Ladeira. A veces acabamos allí el día para ver la puesta de sol.

—¿Algún sitio genial para comer?

—Le he prometido a Pepe Vieira que este verano voy a ir a su restaurante. Está muy comprometido con el producto de cercanía, con la sostenibilidad y es un tío muy creativo. También querría volver al Fogar de Santiso, en Santiago, porque era un sitio muy tradicional que se transformó a lo bestia y que hace una cocina de producto propio, que cuidan y trabajan y que me fascinó.

—¿Cuál es tu plato favorito?

—Tengo muchos; me gusta mucho cocinar y comer. El pulpo á feira me parece fascinante y cualquier marisco, por cómo se respeta el producto, lo difícil y sencillo que es. Vamos mucho a la pulpería Esmorga, en Monterroso. De hecho, queremos llevar a los niños a fiestas populares como la del pulpo.

—Pues justo te iba a preguntar qué fiestas gallegas intentas no perderte.

—La del pulpo en O Carballiño, la de Carril, la de la empanada. Ahora tengo una costumbre con mis amigos y es que quedamos un fin de semana de verano y nos vamos a alguna fiesta. Estuvimos en la del Albariño, en la del Malpica, y en la Maruxaina de San Cibrao. Yo la recordaba de pequeño, me había quedado impresionado y ahora había casi demasiada gente. Para mí la fiesta de mi infancia es el San Froilán de Lugo, es la fiesta de mi vida, de mi familia, de mis amigos. La idea es descubrir más fiestas con los niños.

—¿Un pueblo inolvidable donde veranear?

—Ahora veraneamos en esa aldea cerca de Arzúa porque están mis suegros y mi mujer tiene una casita de campo. Como sitios que he redescubierto, me encanta la Ribeira Sacra. Se la he enseñado a los niños, les ha fascinado y vamos a volver. El pueblo de mis abuelos, Folgoso do Courel, es increíble, aunque ha ardido y es una pena. Es un sitio espectacular y hay aldeas, como Froxán, que parecen sacadas de un cuento.

El meteorólogo gallego Martín Barreiro, en la playa de Aguieira, en Porto do Son. Al fondo, nube en forma de inestabilidad de Kelvin-Helmholtz
El meteorólogo gallego Martín Barreiro, en la playa de Aguieira, en Porto do Son. Al fondo, nube en forma de inestabilidad de Kelvin-Helmholtz

—¿Un lugar romántico?

—Un atardecer en la playa de As Furnas.

—¿Qué sitios les enseñarías a tus amigos no gallegos?

—Los llevaría a ver la muralla de Lugo, Santiago y Nemiña. Recuerdo la primera vez que fui a Nemiña a surfear. Me dijo un amigo: te voy a llevar a una playa que vas a flipar. Hay unas curvitas antes de llegar a Nemiña y se ve un prado verde, verde, verde. Y de repente, de ese verde profundo pasas a ver el brillo del sol en el mar y una bahía gigante y espectacular. Es un sitio increíble, salvaje y sobrecogedor, que te deja casi sin aliento.

—¿Dónde te gustaría jubilarte?

—Siempre he pensado jubilarme en Galicia; me gustaría vivir un poco errante entre la playa y el interior, pero últimamente me he aficionado mucho a la montaña y a la nieve. Así que me debato entre Galicia y su costa, y alguna montaña salvaje de Europa, por soñar, que no tiene precio.

—¿Has hecho el Camino de Santiago?

—Lo hice de pequeño y este verano lo vamos a hacer con los niños. Aún no sabemos qué ruta, porque el Camino francés está a tope. Queremos hacerlo ligeros de equipaje y a la aventura.