La Ribeira Sacra gana turistas pero pierde plazas hoteleras

Carlos Cortés
CArlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

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Unos turistas consultan un mapa este fin de semana en una calle del centro de Monforte
Unos turistas consultan un mapa este fin de semana en una calle del centro de Monforte CARLOS CORTÉS

El sector apenas creció entre el 2012 y el 2019 y ahora no parece haberse recuperado del todo de los efectos de la pandemia

13 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

 La Ribeira Sacra es un destino turístico al alza, pero el número de plazas hoteleras no solo no crece, sino que incluso se reduce. Es la contradicción que reflejan las estadísticas oficiales, que apuntan que al mismo tiempo que este territorio se consolida como uno de los polos fundamentales de atracción de visitantes del interior de Galicia, su infraestructura hotelera se contrae, aunque solo sea ligeramente. No ocurre lo mismo con las casas de turismo rural, que se mantienen. Y tampoco con los alojamientos en viviendas o apartamentos turísticos, que se perfilan como una opción cada vez con más demanda. En esta aparentemente extraña evolución se notan probablemente los efectos de la pandemia.

El mes de agosto terminó con algo más de 24.000 viajeros alojados en los 58 alojamientos hoteleros del territorio que la Xunta incluye en el geodestino de la Ribeira Sacra. Estos 58 establecimientos, entre los que hay hoteles, hostales y pensiones, suman en estos momentos 1.866 plazas disponibles. Hace nueve años había 71 negocios de este tipo, que en conjunto sumaban 2.016 camas. Es decir, que la Ribeira Sacra perdió entre el 2012 (el primer año del que hay estadísticas oficiales disponibles) y el 2021 un 18% de su capacidad de alojamientos en hoteles, hostales y pensiones.

No hay ninguna correlación entre esta evolución a la baja de las camas de hotel y la evolución del turismo en esta zona en los nueve últimos años. En agosto del 2021, por los hoteles entonces abiertos pasaron 17.916 viajeros Son un 34% menos que los que se alojaron en este tipo de establecimientos este último mes de agosto.

Ninguno de los hoteles de mayores dimensiones existentes en los municipios lucenses y ourensanos que forman la Ribeira Sacra ha cerrado en estos nueve últimos años, así que esta mengua hay que buscarla probablemente en dos causas fundamentales. Una de ellas puede ser el cierre de algunos pequeños hostales y pensiones. La otra es probablemente la pandemia.

En los siete años que van entre agosto del 2012 y agosto del 2019, el último antes del coronavirus, el número de hoteles en la Ribeira Sacra se mantiene prácticamente inalterable, aunque con una pequeña tendencia a la baja. Pasa de los 71 del 2012 a los 67 del 2021. Y además no hay pérdida de camas, porque si en el 2012 la capacidad hotelera era de 2.016 plazas, en el 2019 había subido ligeramente, hasta las 2.168. Es decir, que la bajada de estos nueve años se concentra entre el 2019 y el 2021, el año de la pandemia.

Turismo rural y apartamientos

Con estas cifras, la reactivación turística que parecía general este verano no lo ha sido tanto. Algunos pequeños establecimientos hoteleros se han quedado por el camino. Su hueco lo llena el turismo rural, que en estos nueve años no pierde, sino que se consolida, con 570 casas hoy frente a las 518 del 2012. En capacidad de acogida la mejora del turismo rural en la Ribeira Sacra es todavía más evidente, porque hace nueve años el sector sumaba 2.944 plazas y hoy tiene 4.782, lo que representa un crecimiento del 61%.

De todas formas, para analizar la actual infraestructura turística de la Ribeira Sacra hay otro segmento de mercado que es preciso tener en cuenta, el de los alojamientos turísticos en viviendas y apartamentos. Es un sector incipiente y de crecimiento muy rápido, tanto que las estadísticas oficiales y públicas más recientes son de diciembre del año pasado. En estos momentos, este tipo de alojamientos suma 6.150 plazas, más que las casas de turismo rural y la cuarta parte que los hoteles.