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El actor Chechu Salgado protagoniza un mural de película en Ourense

María Doallo Freire
María Doallo OURENSE

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Chechu y Mon, rodeando el mural en O Couto
Chechu y Mon, rodeando el mural en O Couto MIGUEL VILLAR

El artista Mon Devane ha retratado al intérprete en su papel del Zarco, por el que está nominado al Goya al mejor actor revelación

04 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Zarco es uno de los protagonistas de Las leyes de la frontera, la última película de Daniel Monzón. Es un tipo duro y oscuro —como su pasado y su futuro—. Al margen de la ley, un quinqui de barrio y, al mismo tiempo, una persona íntegra, fiel a sus propios valores y con unos límites muy arraigados. Un superviviente nato, que se diría. Este imperfecto antihéroe creado por el escritor Javier Cercas es el personaje que interpreta Chechu Salgado en la ficción que ha conseguido seis nominaciones a los Goya de este año. Entre ellas, la más especial para Galicia, es la que propone al intérprete, que nació en Sober y se crio en Ourense, como el mejor actor revelación. «Representar al Zarco ha sido una enorme oportunidad. Siento mucha admiración por el cine quinqui y por este tipo de personajes. Ser un delincuente juvenil de este calibre ha sido genial y creo que por mi edad —acaba de cumplir 31— me llegó justo a tiempo», apunta. Y es que, aunque este papel es importante para Chechu, él ya se ha metido en la piel de Román Fiúza en Serramoura, de Patxo en Patria o de Ramón Rojo en Servir y proteger, entre muchos otros.

El Zarco es tan especial que el artista Mon Devane lo ha retratado en un enorme mural que ocupa todo un lateral de la calle Salvador de Madariaga, en el barrio de O Couto, en Ourense. «Hace dos meses vi la película, que me flipó, y entonces ubiqué a Chechu en Ourense y me di cuenta de que su personaje en Las leyes de la frontera era perfecto para esta pared», afirma Mon. «Quería seguir la línea del que hice de Morris como Manuel Charlín, en Fariña, que está en la calle Travesía de Vigo. Y es que justo Chechu también participa en esa serie, así que todo encajó», añade. Consultó con el intérprete ourensano, a este le fascinó la idea y, en menos de una semana, la pared se tintó de azules y turquesas. «Sigo el trabajo de Mon y me encanta, así que me sentí muy halagado e impresionado desde el primer momento. Me gusta muchísimo, sobre todo por que esto no es algo sobre mí, sobre Chechu Salgado; es un tributo al Zarco, a un personaje y a una película que no paran de regalarme cosas buenas. Aún por encima en mi ciudad, a la que amo, y está hecho por alguien a quien admiro un montón», confiesa Chechu. Todo perfecto.

Y ahora el rostro seguro, serio y convencido del Zarco protagoniza la imagen que cubre la pared del bajo de este edificio en O Couto. Allí se ha quedado atrapado para siempre el delincuente, que ya es el más famoso del barrio ourensano. «Es de los murales más grandes que he hecho en Ourense hasta ahora y llamó la atención de muchos mientras lo pintaba. Se acercaban a preguntarme y a interesarse», comenta Mon. Uno de ellos fue el propio Chechu. «No pude evitarlo y allí me fui corriendo en cuanto llegué de rodar —está grabando una nueva serie, Motel Valkirias—. Muchísima gente me ha ido pasando fotos por WhatsApp y la reacción es siempre la misma. Se quedan impactados porque la verdad es que es un trabajo precioso, es brutal», dice el actor. Su padre fue otra de las visitas que tuvo Mon: «Me dijo ‘Pues sí que se parece' y luego se presentó». Los vecinos ya han empezado a sacarse fotos con él. Y todas las que vendrán. «Ahora el Zarco ya es de todo el mundo —y con este retrato todavía más— pero hubo un momento en el que era solo mío. Interpretar este personaje ha sido un viaje increíble hacia dentro, en el que he puesto todo de mí, me he implicado como nunca y lo he disfrutado muchísimo. Con eso he ganado», admite. Ahora la Academia de Cine, en la gala del próximo sábado, decidirá si Chechu se trae el Goya a casa o no. Pero el reconocimiento ya ha llegado y no solo en forma de enorme mural. «Esta nominación te pone en el foco y te da visibilidad, eso es innegable, pero para mí el verdadero premio sería seguir toda la vida interpretando personajes tan interesantes y diferentes como el Zarco», afirma Chechu. «Y no es un tópico», apuntilla. ¿Un sueño? «Es ese, en serio». Le tiembla la voz cuando habla del tuit que le dedicó Álex de la Iglesia hace unos días. Un sencillo y directo: «Se come la pantalla». Y, ahora, que venga lo que tenga que venir. En Ourense, como el arte indica, gana el Zarco.